La tragedia que hemos olvidado: Siria

La guerra civil en Siria comenzó con un simple graffiti pintando por estudiantes en las paredes de su colegio, pidiendo democracia. El accionar policial contra estos jóvenes y la represión de las manifestaciones desatadas dieron inicio a este conflicto que parece no tener fin y ha sido desplazado de los titulares y de nuestras mentes.

“Los muros son como un libro abierto que te permiten expresar tus ideas y para los regímenes las ideas son peligrosas”. (Khodor, 25 años. Siria)

1. Claves para entender el conflicto

El régimen de Siria, encabezado por el presidente Bachar al Asad, inició en 2011 una violenta represión contra las manifestaciones de ciudadanos que exigían libertades políticas y civiles.

Esto desencadenó un levantamiento nacional y finalmente una guerra civil contra los rebeldes armados, de los cuales muchos desertaron de las propias fuerzas armadas.

Se calcula que hasta Julio de este año el conflicto se cobró la vida de 170.000 personas, la mayoría civiles, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos y las Naciones Unidas. Más de 3 millones de desplazados huyeron para buscar refugio en países vecinos como Iraq, Turquía y Jordania.

Durante el levantamiento, el gobierno sirio ha tildado a la oposición de terroristas que tratan de desestabilizar al país. Los líderes de la oposición dicen que solo es la justificación para los ataques del régimen.

Naciones Unidas y muchos líderes mundiales pidieron a al Asad a ceder el poder que su familia mantiene desde 1970. También impusieron sanciones económicas sobre Siria y estuvieron a punto de intervenir militarmente en 2012 luego de que el ejército atacara con armas químicas en varias ciudades bajo control de los rebeldes.

2. Cómo empezó todo

En enero de 2011, la revolución en Túnez marcó el inicio de la llamada Primavera Árabe.

El levantamiento exitoso de Túnez inspiró una inestabilidad similar en los países a lo largo del norte de África y Medio Oriente que, como Túnez, experimentaban un desempleo elevado, corrupción y represión política de parte de dictadores.

En marzo de 2011, la violencia se desató en Daraa, Siria, luego de que un grupo de niños y adolescentes quedara arrestado por pintar un grafiti con motivos políticos. Docenas de personas murieron cuando las fuerzas de seguridad se enfrentaron a los manifestantes.

Los manifestantes pronto pidieron que al Asad dejara el cargo al igual que Hosni Mubarak, de Egipto, y Zine el Abidine Ben Alí, de Túnez. Al Asad prometió hacer cambios y levantó el estado de emergencia  en el país, que durante 48 años le dio al régimen el poder de detener a cualquier persona por tiempo indefinido sin levantar cargos.

Sin embargo, solo cuatro días después de que se levantara el estado de emergencia, en abril de 2011, el régimen sirio envió miles de soldados a Daraa para emprender una campaña de represión contra los manifestantes.

Algunas unidades del ejército Sirio se negaron a reprimir a la población civil y desertaron formando el Ejercito Sirio Libre, cuyo objetivo principal es la protección de los civiles y lograr la dimisión del gobierno central e instaurar la democracia. Desde entonces, la violencia ha empeorado y se ha esparcido por todo el país. Algunos grupos religiosos radicales, como ISSIS, también se han alzado en armas contra el gobierno y el Ejercito Sirio Libre pero con el propósito de instaurar un Estado islámico, lo que ha convertido el conflicto en una guerra civil total. Para mediados de 2012, los enfrentamientos habían llegado a Damasco, la capital, y a Alepo, la ciudad más grande.

3. ¿Quién es al Asad?

Bachar al Asad ha sido presidente desde que su padre, Hafez, murió en 2000. Hafez gobernó Siria por casi 30 años y se suponía que lo sucedería su hijo mayor, Basel, quien murió en un accidente automovilístico en 1994.

El clan de la familia Al Asad ha sido culpable de horrendos crímenes contra su propia población. (recomiendo el siguiente artículo)

Cuando Bachar asumió la presidencia, a los 34 años, las naciones occidentales esperaban que fuera más moderado que su padre. Bachar, un joven con educación occidental, estudió Oftalmología en Londres.

La familia al Asad es alauí, una rama del islam chiita que es minoría en un país en el que casi las tres cuartas partes de la población son sunitas. Bachar designó a sus familiares cercanos a puestos clave en el gobierno y muchos de sus simpatizantes son alauíes o pertenecen a otras minorías.

4. ¿Quiénes son los rebeldes?

La oposición ha crecido, está mejor organizada y mejor armada desde que inició el levantamiento. Muchos de los combatientes son exsoldados que desertaron de las fuerzas armadas, pero también hay civiles que han tomado las armas contra el régimen de al Asad.

“Voy a la guerra por mi familia, por mi país”, dijo Soukrot Amin, voluntario de 23 años con el Ejército Libre de Siria. “Porque (al Asad) ha matado a todos. Mató a mi primo. Destruyó mi aldea. Destruyó mi hogar”.

El Ejército Libre de Siria, el principal grupo de oposición, surgió en julio de 2011. No es la única milicia que se opone a al Asad. Como ya he mencionado algunos grupos religiosos radicales inspirados por el movimiento de los “Hermanos Musulmanes” y los salafistas también se han alzado en armas con el propósito de instaurar un Estado islámico en la región.

En los últimos meses, el régimen sirio ha logrado recuperar —y ello con el apoyo de la milicia islamica libanesa chií Hezbolá (considerada una organización terrorista por muchos países)— todo el corredor oeste desde Kasab (localidad siria situada en el norte con la frontera turca) hasta el sur de la frontera con Líbano. No obstante, la lucha se reavivó también al oeste de Siria donde unos 700 rebeldes replegados en las montañas que separan Líbano de Siria combaten simultáneamente contra Hezbolá y el Ejército sirio.

5. Intervención internacional

Estados Unidos y muchos de sus aliados occidentales han impuesto sanciones económicas contra Siria, condenaron a al Asad y exigieron que abandonara el poder. Sin embargo, no han podido convencer al Consejo de Seguridad de la ONU a que haga lo mismo. China y Rusia, dos de los principales socios del régimen Sirio, vetaron varias de las resoluciones propuestas respecto a Siria.

Sin el consenso internacional, la mayoría de los países ha dudado en intervenir militarmente. Se cree que Arabia Saudita y Qatar, dos países en Medio Oriente bajo el mando de los sunitas, están enviando armas a la oposición.

Irán apoya a al Asad y al régimen sirio, al igual que la milicia Hezbolá, un aliado chiita en Líbano.

La ONU, a través de su ex secretario general, Kofi Annan, propuso un plan de paz en 2012 y envió un equipo de observadores al país para implementar una tregua que se supone que entraría en vigor. Sin embargo, persistió la violencia, los observadores se retiraron y Annan renunció a su cargo como enviado especial.

6. ¿Cuál es la importancia de Siria?

Siria sufre en estos momentos una profunda crisis humanitaria: la gente está muriendo, pasan hambre y necesitan ayuda. La violencia hace dificil el acceso al agua, alimentos, energía eléctrica y suministros médicos a muchos sirios, lo que ha obligado a miles a abandonar el país. Muchos han sido admitidos como refugiados en la Unión Europea, pero aún miles aguardan ser admitidos.

Sin embargo, el rol crucial de Siria en el corazón de Medio Oriente implica que también habrá consecuencias políticas a largo plazo.

Como el régimen sirio es alauí y la mayoría del país es sunita, también existe el riesgo de que el conflicto en Siria derive en una sangrienta batalla sectaria, como ocurrió en Irán, que podría desestabilizar aún más a la región.

Siempre que se habla de inestabilidad en Medio Oriente, surge la preocupación de que al Qaeda y otros grupos militantes de línea dura llenen los posibles vacíos de poder o suplan a los Estados fallidos, como hemos visto en los últimos meses con la creación del califato islámico en gran parte del territorio iraquí por parte de la milicia ISSIS.

También hay que tener presente el conflicto palestino-israelí. Siria fue un aliado clave de los palestinos a lo largo de los años y ha apoyado activamente a Hamas y a Hezbolá mientras comparte fronteras con Israel. Sin embargo Hamas ha decidido apoyar a los rebeldes y de este modo perdió el apoyo económico e ideológico del gobierno de Al Asad, quien colaboraba mensualmente con 10 millones de dólares en soporte financiero para Hamas.

7. ¿Qué podemos hacer?

Una manera de colaborar con la población civil siria es donar fondos, aún lo mínimo posible, a la campaña para los refugiados de Siria de la Agencia de la ONU para los Refugiados ( aquí y aquí) y hacer campañas de difusión entre tus amigos, en tu comunidad, en tu colegio y por las redes sociales.

No permitas que nuevos acontecimientos tapen la tragedia de Siria con otras noticias. Permanece actualizado y difunde noticias relacionadas al conflicto en tu red social. Si eres estudiante pide que el tema sea trabajado en tu colegio o en la universidad.

Anuncios

1 Comment

Comparte tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s